lunes, 22 de febrero de 2021

TALLEREANDO

 TRABAJOS QUE SURGIERON EN LÍNEA COMO RESPUESTA AL PIE FORZADO "GUACAMAYA".




MI LORITO 

Mi lorito, mi pequeño amigo, ahora solo somos tú y yo, esperando algo que ni yo sé que es. Ya estamos muy viejos mi lorito, ahora estas ideas de la muerte rondan por mi mente, es inevitable mi viejo amigo, nuestra muerte también.

 

¿Sabes una cosa? Aún recuerdo cuando te encontramos en aquel mercado. Ella, mi compañera, era aún más joven. Te tomó entre sus manos y delicadamente te acarició, ¿Lo recuerdas mi lorito? Estoy seguro que sí; porque yo no olvido ninguna de sus caricias. Casi te escapas y tus plumas volaron por su rostro hasta posarse sobre su cabello, rápidamente te abrazó y te sostuvo en su pecho (no olvido sus suaves y voluminosos senos) te acarició la cabeza con las puntas de sus dedos mientras te decía “calma mi lorito”. Insistió  tanto en que te lleváramos a casa, ella sabía que eras una guacamaya pero aún así te llamaba “mi lorito”

 

Mi viejo amigo te he de confesar que la extraño y estoy seguro que tú también.

 

La recuerdo tanto que aún puedo percibir su aroma, tanto que aún le sirvo esa taza de café por la mañana y en el ocaso esta copa de vino.

 

Aún me pregunto “¿Por qué se tuvo que ir? está en el centro de mi pensamiento, de lo que soy y de lo que seré sin ella.

 

¡Oh mi lorito!, mi viejo amigo, ahora estamos aquí esperando nuestro último suspiro, mirando el arrebol sobre esas montañas, el día acaba, y la muerte empieza a ser la nuestra.

 

      Te diría que volaras, pero el tiempo apenas te permite caminar. Quisiera encontrarla para contemplar sus hermosos ojos, pero el tiempo apenas me permite respirar.

 

 

Emmanuel Parada Huerta



LA GUACAMAYA PORTENTOSA

La guacamaya portentosa

de negro constelada,

de ónix, de obsidiana

y de estrellas recamada.

 

La guacamaya de la noche

volando como un espectro

desde diciembre hasta enero.

 

Es la guacamaya admirada

por todos los que la miran

y que por ella deliran.

 

Es prodigio, es contemplada

y de asombros rodeada.

Es la guacamaya portentosa

como la noche prodigiosa.

 

Víctor Valenzuela Guzmán 



ODA A LA GUACAMAYA

 

En tus alas despunta la primavera

cual creación selecta del pintor

tu viaje trasciende fronteras

cuando vuelas a todo rigor

Es tu plumaje magnifico atuendo

tus colores fastuoso paisaje

que se funde con el azul del cielo

eres ave de un bello lenguaje

Mas cuando detengan

tu libertad injustas manos

jamás serás cautiva

de la frialdad del inhumano

Volverás a elevar tu vuelo

guacamaya de roja espesura

elevando tus alas con donaire

presteza y hermosura

Obra de arte, guacamaya,

te nombre cual si fueras un mural

eres frágil, dócil, pero fuerte,

resistes a todo vendaval.

 

Martín Cruz Alegría

Agosto de 2020

domingo, 20 de diciembre de 2020

METÁFORA AZUL

 



Aún percibo

esa tarde añil

cuando te fuiste

dejándome tan sólo

el índigo recuerdo

de tu olvido.

 

Como el tiempo impreciso

el azul me aguarda

en el aposento solaz

de cada día,

en la luna que fiel

a mi ventana

regresa silenciosa,

en el vestigio de vida

que lleva la esencia

de mi sangre.

 

Aún percibo

esa tarde añil

cuando te fuiste

dejándome tan sólo

el índigo recuerdo

de tu olvido.

 

María de Lourdes Marín Ramírez 




RECUERDO




 

CASTIGO


 

ASÍ QUE ME BESES

 



Así que me beses, quiero

Prolongado, intenso

sin ambages, decisivo

Así tus labios en los míos

enérgicos, incalculables

estoicos, en delirio

Así quiero tu saliva

jalea que no ha probado mi boca

indisoluble en mi cuerpo

Así que me tengas

en tus manos, en tus redes

Así que me beses

Como el que no ha besado nunca

 

Martín Cruz Alegría

lunes, 2 de noviembre de 2020

Calavera 2020 a los Bernales

 

 


Despertamos un buen día

con una pandemia encima,

¿complot o estrategia de la muerte?

¿te mueres porque te toca?

O solo por mala suerte.

Se van los “malos”, también los “buenos”

y uno que otro conocido:

ricos, pobres, guapos, feos,

la calaca viene por todos,

sin importar parecidos

 

¡Ay señor Dios mío!

Gritó Pepón al correr,

trataba de escapar una noche

sabiendo que no iba a poder

la muerte dijo: ¡Ven Pepito!

al temeroso escritor

—¡No corras!, ¿qué tanto es tantito?

si ya no tienes un solo lector—

Con la pluma en la garganta

como una traqueostomía

murió el director de los “Bernales”,

la noche se le hizo ese día.

Estampida de escritores

 sin disimulo corrieron

Carolina murió pisoteada

y ni siquiera la vieron.

No respetó género o edades,

tampoco una buena prosa.

La huesuda cargó con todos;

huesos chicos, huesos largos

cupieron en la carroza.

¿fue por covid, infartos o diarrea?

¿o por alguna causa vana?

Todos los Bernales murieron,

ya no hay risas en su cama.

Adiós queridos Bernales,

la gente no los lamenta.

Saldrán a escribir en un año;

se bañan, se ponen guapos

y limpien bien su osamenta.

 

Jorge Malpica Jiménez

 

Imagen: Alec Dempster